Por Norma Francelia Chávez Chávez
“¡Yo soy machín!”, “A mí no me va a pasar”, “Eso es cosa de gays”…. Son algunas de las frases populares entre la mayoría de hombres, que por desinformación y prejuicios, se niegan a acudir con el médico para revisar su próstata. Para ellos es tan íntima e intocable esa parte de su cuerpo, pero lamentablemente, no para el cáncer que se instala y desarrolla sin permiso.
El cáncer de próstata, padecimiento que quitó la vida a escritores como Horacio Quiroga (1878-1937) y James Graham Ballard (1930-2009), así como al muralista Diego Rivera (1856-1957), es un tumor maligno que crece en la glándula prostática (glándula exclusivamente masculina, ubicada delante del recto y debajo de la vejiga) y que en un inicio no presenta síntomas específicos.
¿Mal de viejos o diagnóstico tardío?
Esta enfermedad suele afectar a hombres mayores de 50 años como los casos de estos personajes de las letras y la pintura, de ahí que existe la idea de que es un mal que afecta solo a los adultos mayores. Quiroga fue diagnosticado a los 58 años de edad, Ballard a los 76 años y Rivera a los 70.
Sin embargo, debido a que el cáncer de próstata no manifiesta síntomas en etapas tempranas, cuando ya se acude al médico con algunas molestias, es porque se encuentra en un estadio avanzado, lo que limita las posibilidades de tratamiento y aumenta el riesgo de muerte poco tiempo después del diagnóstico, que tristemente es tardío.
Asimismo, el retraso en el diagnóstico se ve influenciado por cuestiones socioculturales, ya que muchos hombres consideran amenazada su hombría si se someten a un examen médico mediante tacto rectal. Aunque, en realidad no hay nada qué temer, hoy una prueba de sangre basta para saber indicios de la enfermedad.
Cáncer de próstata, gran golpe a la masculinidad
Según los especialistas este padecimiento impacta de forma severa la vida sexual del paciente, pues repercute en la disminución de la libido y llega a ocasionar, incluso, disfunción eréctil. Además, es un factor de infertilidad, ya que la próstata interviene en la producción de líquido seminal que protege y nutre a los espermatozoides.
De esta forma, es un gran golpe a la virilidad, en la cual muchos hombres fincan su autoestima y valía, no tanto por naturaleza, como por cuestiones socioculturales, que ante tal diagnóstico se derrumban. Además de tener que soportar molestos síntomas como los siguientes:
- Trastornos al orinar (dolor, obstrucción y constantes ganas de orinar).
- Eyaculación dolorosa,
- Sangre en la orina o en el semen.
- Crecimiento de la próstata.
- Dolor intenso y rigidez en la parte baja de la espalda, caderas y muslos.
La gravedad de la enfermedad con el paso del tiempo suele ser fatal. Las personalidades mencionadas como ejemplo la vivieron así:
Horacio Quiroga se anticipó al cáncer de próstata con cianuro
El escritor uruguayo, autor del famoso cuento El almohadón de plumas fue sometido en 1937 a una cirugía exploratoria en el Hospital de Clínicas de Buenos Aires, la cual reveló que sufría de un caso avanzado de cáncer de próstata, intratable e inoperable. Luego de esta trágica noticia y desesperado optó por el suicidio bebiendo un vaso de cianuro, antes de terminar aniquilado por esta enfermedad.
JG Ballard transformó su experiencia en Milagros de vida
Este literato inglés, famoso por sus obras El imperio del sol y Crash, que fueron adaptadas al cine con éxito, luego de que su médico y amigo le diagnosticara cáncer de próstata, le recomendó como parte del tratamiento, que escribiera un libro, que además de servir como memoria sobre su vida también le ayudaría a olvidarse de la enfermedad. El resultado fue Milagros de vida, autobiografía en la que Ballard asume la imposibilidad de su curación.
Diego Rivera recurrió a la alta tecnología de la URSS
En 1955 el destacado muralista mexicano fue diagnosticado por Ignacio Millán, eminente médico oncólogo de la época; ese mismo año viajó a la entonces, Unión Soviética y fue en la clínica Funkin de Moscú donde recibió radiaciones de la avanzada bomba de cobalto, alta tecnología de ese tiempo, sin embargo, dicho tratamiento no logró sino detener solo un poco el avance de tal padecimiento, que irremediablemente lo condujo a la muerte en 1957 en la Ciudad de México.
De acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) el cáncer de próstata es la segunda causa de muerte por enfermedad oncológica en México y se estima que afecta a 1 de cada 7 hombres. Un diagnóstico a tiempo puede hacer la diferencia y salvar tu vida. No pierdes nada y puedes ganarle al cáncer.










