Por Norma Francelia Chávez Chávez
Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, padeció durante 16 años de un cáncer oral que no pudo superar. Irónicamente el autor de la frase «Fumar es indispensable si no se tiene a nadie a quien besar» fue un fumador empedernido, hábito que posiblemente sería la causa del mal que lo aquejó hasta su muerte.
Este reconocido médico y neurólogo austriaco fumaba hasta 20 puros al día, lo que le causó en un principio una lesión oral premaligna conocida como leucoplasia que le fue detectada a la edad de 62 años.
Dr. Freud usted tiene cáncer… – ¡Mi querida neoplasia!
Al cabo de cinco años cuando Freud tenía 67 años, luego de presentar bastantes molestias, consultó a diversos especialistas, entonces el diagnóstico fue claro, lo que le aquejaba era un carcinoma de células escamosas, es decir, cáncer. Ante lo cual él solo se refirió a su enfermedad como “mi querida neoplasia”.
Según una investigación a cargo del doctor Florencio Monje, jefe de Servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial del Hospital Infanta Cristina de Badajoz, España, una vez que le fue diagnosticado el cáncer oral, Freud se sometió a una verdadera tortura de tratamientos, entre ellos, diversos tipos de radioterapia e incluso ¡33 cirugías!
Así pasarían 16 años en que este tipo de cáncer ya en sus etapas muy avanzadas deterioró física y emocionalmente al fundador de la teoría psicoanalítica, al tener que soportar terribles dolores, vómitos, entre otras grandes molestias, tanto por la enfermedad como por los tratamientos.
El cáncer oral no acabó con la vida de Freud
Al no soportar tanto sufrimiento, el autor de La interpretación de los sueños acudió con su amigo y médico de cabecera Max Schur, también psicolanalista, quien cumplió la promesa que pactaron años atrás, sobre ayudarle a terminar con su vida cuando ya no pudiera más.
Entonces, Schur le administró 400 mg de morfina a Freud en menos de 24 horas, que terminarían con su vida el 23 de septiembre de 1939. Después de tanto tormento la neoplasia de Freud no debió ser tan querida. No obstante, a consideración del Dr. Monje en la actualidad el padre del psicoanálisis habría tenido mayores posibilidades de cura con los tratamientos en cirugía oral y maxilofacial que existen ahora.










