Por Eduardo Hernández
La artritis es una enfermedad que afecta las articulaciones de manos y pies, principalmente, causando dolor, inflamación y rigidez de movimientos. Aun se desconoce con exactitud qué la provoca, algunas causas pueden ser:
- Predisposición genética.
- Infecciones.
- Trastornos metabólicos.
- Medio ambiente.
- Mecanismos de autoinmunidad.
Se trata de un enfermedad crónico degenerativa, es decir, que una vez que se presenta no tiene cura, únicamente es posible controlarla y detener su avance una vez que se cuenta con un diagnóstico oportuno.
El 10% de los casos puede llegar a presentar discapacidad total y 25% tendrá limitaciones físicas considerables, probablemente deberán usar silla de ruedas, lo que puede repercutir en o dificultar su desarrollo en elámbito laboral, social y familiar.
¿Mal exclusivo de los adultos mayores?
Esto solo es un mito, pues esta afección no está relacionada necesariamente con la edad avanzada. Según las estadísticas 1 de cada 5 personas que la padecen tienen entre 20 y 40 años de edad, incluso hay jóvenes que comienzan a sufrirla desde los 16 años.
Asimismo, las mujeres tienen mayor predisposición a la artritis, por cada hombre que la padece, tres mujeres presentan. La obesidad y fumar también son factores que pueden aumentar el riesgo de sufrir artritis.
Tratamiento para la artritis
En la actualidad, a pesar de que es una enfermedad que aun no tiene cura, los pacientes con artritis pueden mejorar su calidad de vida mediante la administración de antiinflamatorios y analgésicos.
De igual forma, se debe complementar con una alimentación balanceada y ejercicios específicos llamados pasivos e isométricos, es decir con contracción del músculo sin mover la articulación, que ayudan a mantener la fuerza muscular y evitar la atrofia, ya que con el paso del tiempo, articulaciones tienden a deformarse.
Consulta a tu médico ante los primeros síntomas.










