Por Norma Francelia Chávez Chávez
La diabetes (altos niveles de glucosa en sangre) que no es atendida adecuadamente puede derivar en severas consecuencias como el síndrome del pie diabético, que de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) es la infección, ulceración y/o destrucción de los tejidos profundos, debido a alteraciones neurológicas y distintos grados de enfermedad vascular periférica en los pies que se produce en los pacientes con diabetes.
Según expertos, aproximadamente, cada 30 segundos en el mundo una pierna es amputada por complicaciones de la diabetes. ¡Evita sumarte a estas cifras! Revisa continuamente tus pies y detecta cualquier anomalía.
Ponte alerta ante los siguientes síntomas en tus pies:
- Calambres que se agravan por la noche.
- Hormigueo.
- Dolor que en ocasiones es muy intenso.
- Sensibilidad extrema, que incluso no toleras el roce de las sábanas.
- Pérdida de sensibilidad.
- Úlceras.
Asimismo, factores como fumar, falta de actividad física (sedentarismo), alimentación con alto contenido de grasas saturadas y carbohidratos, problemas de circulación, colesterol alto, neuropatía, entre otros, aumentan el riesgo de sufrir pie diabético.
¿Qué hacer si ya me diagnosticaron pie diabético?
Para determinar el correcto tratamiento que cada caso debe tener, es recomendable acudir al médico, o bien, a una clínica especializada para el tratamiento del pie diabético.
De acuerdo con su evaluación y la gravedad del caso el médico puede indicar antibióticos para infección del pie diabético. El tratamiento antibiótico inicial se selecciona de acuerdo con las bacterias presentes en la lesión, así como su extensión.
Sencillas medidas y de bajo costo pueden salvar a tus pies
El doctor Raúl Romero Cabello, Médico Infectólogo de la Clínica de Heridas y Pie Diabético del Instituto para el Desarrollo Integral de la Salud señala que las amputaciones de piernas y pies de las personas con este problema pueden prevenirse mediante hábitos simples entre ellos:
- Vigilar regularmente los pies.
- Evitar andar descalzo.
- Usar calzado cómodo.
- Mantener los pies limpios.
- Cuidar bien la piel y uñas de los pies.
- Tomar puntualmente tu tratamiento para la diabetes.
- Llevar una alimentación equilibrada con alto contenido de proteínas, fibra, antioxidantes.
- Mantenerte bien hidratado para evitar la resequedad en tu piel.
- Realizar actividad física regular, por lo menos 30 minutos, 3 veces a la semana.
- Dormir bien.
Consulta a tu médico para recibir una atención adecuada y oportuna de tu diabetes y de tus pies.










