Vidas que se esfumaron en cada bocanadaVidas que se esfumaron en cada bocanadamayo 27, 2015Norma Francelia Chávez Chávez
Placer y salud al alcance de la manoPlacer y salud al alcance de la manomayo 28, 2015Norma Francelia Chávez Chávez
¡A celebrar el placer femenino!¡A celebrar el placer femenino!agosto 8, 2017Norma Francelia Chávez Chávez
Besos por tu saludBesos por tu saludabril 13, 2018Norma Francelia Chávez Chávez
Cáncer renal, cómo afecta a los mexicanosCáncer renal, cómo afecta a los mexicanosmarzo 22, 2017Norma Francelia Chávez Chávez
Cómo enseñar a los niños a cepillarse los dientesCómo enseñar a los niños a cepillarse los dientesfebrero 8, 2016Norma Francelia Chávez Chávez
El mal du français marcó la vida de ShakespeareEl mal du français marcó la vida de Shakespearemarzo 4, 2015Norma Francelia Chávez Chávez
¿Sopa de hongos? ¡No en tus pies!¿Sopa de hongos? ¡No en tus pies!octubre 13, 2015Norma Francelia Chávez Chávez
Esperanza y Tanatología: educarse para el bien morir es saludable   Esperanza y Tanatología: educarse para el bien morir es saludable  octubre 30, 2015Norma Francelia Chávez Chávez

Dolor crónico, más que enfermedad una forma de vivir

 

dolor-cronico

Por Norma Francelia Chávez Chávez

El dolor no es parte de la vida, se puede convertir en la vida misma.

Frida Kahlo, pintora mexicana

(México, 1907-1954)

 

Cuando el dolor es un malestar constante, que con el paso del tiempo (mayor a tres meses) no logra aliviarse a pesar de múltiples exámenes y tratamientos, deja de ser solo síntoma o una señal de alerta, que normalmente avisa que hay alguna anomalía en nuestro cuerpo, pues quien lo padece, tendrá que resignarse a convertirlo en un modo de vida.

Así lo vivieron personajes como:

Frida Kahlo, una vida marcada por el dolor

Desde niña, la pintora mexicana, sufrió poliomielitis que le dejaría secuelas permanentes. Posteriormente a los 18 años de edad, tras accidentarse el autobús en el que viajaba, ya que fue embestido por el tranvía, tuvo que lidiar con severos dolores de forma crónica, hasta el final de sus días.

Kahlo sufrió múltiples fracturas y dislocaciones en columna vertebral, pubis, piernas y hombros, por lo cual tuvo que someterse a 32 operaciones, además de utilizar corsés de yeso y otras clases de “mecanismos de estiramiento” como parte de sus terapias.

Forma de vida tan dolorosa que sublimó en su obra, sobre la que ya la pintora se refería así: “Mi pintura lleva con ella el mensaje del dolor” y “El arte más poderoso de la vida, es hacer del dolor un talismán que cura, una mariposa renace florecida en ¡fiesta de colores!” Asimismo, es famosa su frase “Intenté ahogar mis dolores, pero ellos aprendieron a nadar”, con lo que ponía de manifiesto, el carácter crónico de su dolor.

Jack London, trabajo duro que le pasó la factura

Este escritor estadounidense, autor de obras famosas como Colmillo blanco y La llamada de la selva y otros 50 libros. Nació en hogar pobre y sin suerte que tuvo que trabajar y llevar dinero para el sustento de su casa desde los 10 años, edad.

Desde entonces comenzó a desempeñarse como trabajador industrial en fábricas de conservas —diez horas al día, de lunes a domingo—, así como también en carbonerías —un dólar por un turno de ocho horas—, lavanderías, entre otros, pues también se dice que fue marino.

Con el tiempo y su gusto por la literatura llegó a ser el escritor mejor pagado de su tiempo, pero los esfuerzos de la niñez y la adolescencia le pasaron factura: padeció de un intenso dolor crónico de espalda, brazos y manos durante el resto de su vida.

¿Cómo puede tratarse el dolor crónico?

Para fortuna de los pacientes con este padecimiento, actualmente, gracias a los avances médicos y tecnológicos existen tratamientos basados en la prescripción de analgésicos como primera opción a lo que comúnmente se añaden antiinflamatorios. Asimismo, los especialistas han descubierto que puede ser tratado también con antidepresivos, debido a la vinculación que hallaron entre depresión y dolor.

Así como también terapias alternativas como meditación, fisioterapia e incluso atención psicológica pueden complementar el tratamiento, para poder sobrellevar de mejor manera la enfermedad.

En México, el dolor crónico afecta a 10% de la población, es decir hay más de 10 millones de mexicanos con este padecimiento. Asimismo, por cada hombre existen 10 mujeres con la enfermedad.

Consulta a tu médico.

Deja un comentario