
Por Norma Francelia Chávez Chávez
Las bajas temperaturas propias de esta temporada de invierno pueden poner en riesgo a tu bebé de sufrir hipotermia (descenso grave e involuntario de la temperatura corporal) que puede causar la muerte, sobre todo si es recién nacido. ¡Evita que esto suceda! Tú puedes ayudarlo a que se sienta cómodo y seguro, mediante sencillas precauciones.
¿Cómo proteger al bebé de la hipotermia?
- Envuélvelo bien cuando salgas con él, al aire libre, así lo protegerás del medio ambiente frío de la estación.
- Procura que tu bebé lleve siempre su cabeza cubierta cuando salgan al aire libre, ya sea con alguna gorra, sombrero o cobija, pues una buena parte del calor del cuerpo se pierde por la cabeza, si se encuentra desnuda.
- Retira la ropa y cobijas extra que le hayas puesto para salir, una vez que se encuentran de nuevo en un lugar cerrado y protegido de las corrientes de aire, pues de otro modo no podrá enfriarse con eficiencia y se acalorará fácilmente, lo que hará que se sienta incómodo y comience a llorar por la molestia que esto le causa.
- Quítale la ropa en una habitación con temperatura templada y protegida de las corrientes de aire, cuando necesites cambiarlo o prepararlo para el baño.
- Mantén a una temperatura constante su habitación, ya que los bebés muy pequeños son incapaces de conservar el calor de su cuerpo y sufren rápidamente de enfriamientos.
- Cúbrelo solo con el número de cobijas necesario, evita arroparlo demasiado, pues al cubrirlo con mucha ropa o cobijas lo estarás poniendo en riesgo de asfixia.
- Puedes sostenerlo cerca de ti para compartir el calor de tu cuerpo, de esta forma lo proteges frío y ayudarás a tu bebé a que pueda recuperar su temperatura normal.
- Nunca dejes a tu pequeño dormido bajo el sol o cerca de una fuente de calor directo como alguna parrilla, un radiador, debajo de un foco incandescente, esto le puede ocasionar quemaduras graves.
- Procura que su ropa sea de materiales y fibras naturales como el algodón y la lana, ya que la ropa de este tipo guarda mejor el calor y se ajusta a los cambios graduales de temperatura, así como lo harán sentirse cómodo y libre de irritaciones.
Con estas sencillas precauciones podrás cuidar a tu bebé del frío y asegurarte que no estará en riesgo de sufrir algún percance.
Recuerda que los bebés pueden sentir demasiado calor con mucha facilidad y si lo arropas demasiado, puedes causarle eritema calórico, es decir erupciones e inflamación en su piel debido al exceso de calor, lo que es un factor de riesgo de muerte súbita.
Consulta a tu médico si debido al frío invernal tu bebé llega a presentar fiebre, resfriado, dificultad para respirar o alguna otra anomalía en su estado de salud.









