
Por Norma Francelia Chávez Chávez
Tratar de respirar, al menos si llegara un suspiro, entre silbidos en el pecho, inflamados los bronquios, espasmos, abscesos nocturnos de tos, superar cada crisis asmática, que se anhela breve y transitoria, es aferrarse a la vida ante la dificultad de respirar.
El asma es una enfermedad respiratoria crónica, cuya característica principal es la reacción exagerada de los bronquios ante factores diversos de tipo ambiental, infeccioso, alérgico, endocrino o psicológico.
De este tipo de experiencias asfixiantes supieron tres destacados personajes de la literatura y el periodismo: Marcel Proust (1871-1922), escritor francés, Charles Dickens (1812-1870), famoso novelista inglés y Joseph Pulitzer (1847-1911), editor estadounidense de origen judío-húngaro.
Quienes, a pesar de los cortos avances respecto a esta enfermedad en su tiempo, no dejaron de expresar sus pensamientos a través de la escritura, mientras el asma les robaba el aliento también impulsaba su creatividad o apresuraba su pluma, ya que debían aprovechar mientras durara el tiempo en que pudieran tomar aire sin dificultad.
Marcel Proust, su primera crisis a los nueve años
Tuvo su primera crisis de asma durante la primavera de 1881. Un paseo con su padre por el bosque de Boulogne bastó para demostrar que tenía alergia al polen, al campo y a las flores primaverales. Se puede decir que gracias a su enfermedad logró dedicarse a escribir, literalmente, sin respiro su obra más ambiciosa En busca del tiempo perdido, de nada menos que tres mil páginas y que se ha convertido en una de las más grandes de la historia de la literatura. Murió a los 51 años.
Charles Dickens convivió con el asma toda su vida
Prescrito por los médicos de esa época, Dickens consumía opio, en busca del alivio de sus crisis asmáticas. Sus historias más famosas, entre otras, son: Cuento de Navidad, Las aventuras de Oliver Twist, La vida y Adventures de Nicholas Nickleb, David Copperfield, donde por cierto, hay un personaje, Mr. Omer, que es asmático como su autor. Falleció a los 58 años.
Joseph Pulitzer luchó duramente contra el asma
Quiso ser militar, pero fue rechazado debido a sus problemas de salud. Sin embargo, participó en la Guerra Civil de los Estados Unidos y a su término se dedicó al periodismo, hizo fortuna y se convirtió en uno de los magnates de la prensa. Su enorme riqueza le permitió consultar a los médicos más prestigiosos del mundo para tratar de curar su asma y pese a su lucha, no tuvo éxito. Debido a este padecimiento solía dormir en la cubierta de su yate donde encontraba alivio.
El asma se puede presentar a cualquier edad, pero es muy común en la infancia. Actualmente, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el asma afecta a 235 millones de personas en el mundo. En México cerca de 10% de la población la padece.
Asimismo, es posible controlarla con un diagnóstico y tratamiento adecuados, así como con la educación del paciente.
Consulta a tu médico si presentas dificultad para respirar, sibilancias (ruidos en el pecho), tos constante, sobre todo por la noche y te fatigas fácilmente.









