Por Norma Francelia Chávez Chávez
Dormir es la cadena de oro que une salud y cuerpo.
Thomas Dekker(1572-1632),
escritor y dramaturgo inglés
En medio de tu rutina frenética de todos los días ¿sueles dormir bien? ¿descansas adecuadamente? o ¿amaneces cansado, sin ganas de querer levantarte? ¿sientes que los ojos se te cierran solos en el día? Quizá debido al estrés de la escuela, el trabajo o la familia, no estás durmiendo adecuadamente.
En general, la falta de sueño (insomnio) o de un descanso nocturno adecuado puede provocar somnolencia durante el día, fatiga e incluso trastornos del sueño como apnea, sonambulismo, sexomnia, por mencionar algunos, que traen como consecuencia problemas de salud (p. ej. diabetes, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, obesidad, entre otros), bajo rendimiento escolar y laboral, así como mayor riesgo de accidentes.
Si debido al estrés de tus actividades cotidianas no logras conciliar el sueño adecuadamente. Puedes tomar en cuenta los siguientes consejos para que logres un buen descanso.
Consejos para mejorar tus hábitos de sueño
A continuación presentamos algunas recomendaciones que pueden ayudarte a mejorar tus hábitos al dormir y de esta forma evitar y/o prevenir el algún trastorno del sueño:
- Deja el estrés fuera de la cama. Tus preocupaciones, angustias e inquietudes mándalas a descansar antes de irte a dormir.
- Cena ligero y sin muchas grasas porque retardan el proceso de digestión
- Evita las bebidas de cola, alcohólicas, con cafeína y energéticas porque provocan estimulación neurológica y se te dificultará conciliar el sueño
- No tomes siestas durante el día
- Duerme con ropa holgada y cómoda
- No trates de dormir con la televisión o el radio prendidos porque ello también genera estímulos neurológicos y te dificultará dormir.
- Haz ejercicio, pero no justo antes de dormir, pues la tensión muscular no te dejará conciliar el sueño de inmediato
- Establece un horario para dormir y respétalo como una norma de disciplina
- Desintoxica tu habitación. Evita herramientas de trabajo como computadora o papeles pendientes por revisar, así como comida o apuntes para estudiar o hacer tarea. Dedica tu recámara solo para dormir y para tu intimidad.
- Neutraliza sonidos molestos y luces que podrían perturbar tus sueños.
- Regula la temperatura de tu dormitorio.
- Pinta tu habitación de tonalidades suaves o pastel, a fin de propiciar un ambiente relajante.
- Duerme sin almohada para alinear los tres ejes: boca, laringe y faringe, para garantizar una mejor respiración. De este modo también puedes prevenir ronquidos.
Dormir es indispensable para tener un mayor rendimiento físico y mental, así como mejora el humor y el estado de ánimo. Nunca concibas el descanso como una pérdida de tiempo, por el contrario, estarás invirtiendo en energía y salud. Complementa tu rutina diaria con una alimentación equilibrada, haz ejercicio y toma ocho vasos de agua cada día.
Consulta a tu médico si presentas algún trastorno del sueño.










