Por Galetza Flotts
La hipertensión arterial es una enfermedad crónica que se caracteriza por el aumento de la presión arterial. Los niveles de tensión arterial con los que se considera que puedes ser hipertenso son:
Presión sistólica: > 140 mmHg
Presión diastólica: > 95 mmHg
Cabe señalar que tu médico puede determinar ese diagnóstico solo si en más de una ocasión presentas este tipo de valores de presión, por eso es muy importante que te la cheques al menos cada seis meses.
Por otro lado, los parámetros normales de la presión arterial son:
Presión sistólica: > 120 mmHg
Presión diastólica: > 80 mmHg
¿Y tú, ya conoces tus números?
De 2013 a 2018 el lema del Día Mundial de la Hipertensión Arterial es “Conoce tus números” refiriéndose a las cifras de presión arterial, que a su vez son útiles para el diagnóstico oportuno de la enfermedad.
Asimismo, esta iniciativa de la World Hypertension League tiene como objetivo aumentar la conciencia de la presión arterial alta en todas las poblaciones de todo el mundo, pues según las estadísticas mundiales, solo 50% de las personas con hipertensión saben que la tienen y en algunas poblaciones, menos de 10% están conscientes de su enfermedad.
¿Ya revisaste tu presión arterial?
Síntomas de la hipertensión
Debido a que este padecimiento no suele mostrar síntomas es conocida como la enfermedad silenciosa. No obstante, en ocasiones se puede presentar:
- Dolores de cabeza.
- Malestar general.
- Náuseas y vómito.
- Confusión.
- Visión borrosa.
- Sangrado nasal.
Es muy importante la detección y el tratamiento oportunos de la hipertensión, ya que puede causar graves problemas de salud, tales como:
- Infarto al miocardio.
- Insuficiencia cardiaca.
- Enfermedad renal crónica
- Accidente cerebrovascular.
- Problemas de la visión.
- Mala circulación, sobre todo en las piernas.
- Sangrado de la aorta, el vaso sanguíneo grande que irriga el abdomen, la pelvis y las piernas.
- Muerte.
Tratamiento de la hipertensión
En la actualidad existen medicamentos que se deben tomar de manera permanente, que ayudan a controlar la presión arterial para que no degenere en consecuencias de gravedad como las mencionadas anteriormente.
Asimismo, las siguientes medidas complementan el tratamiento médico:
- Mantener una dieta saludable, que proteja y fortalezca el corazón. Baja en grasas saturadas y que incluya potasio y fibra.
- Tomar abundantes líquidos, preferentemente, agua natural (8 vasos diarios)
- Practicar una actividad física de forma regular, al menos 30 minutos cada día.
- No fumar.
- Evitar el abuso de bebidas alcohólicas.
- Moderarse en el consumo de sal, pues debe ser menor a 1500 mg por día.
- Reducir el estrés. Los ejercicios de respiración y meditación pueden ayudarte a controlar la ansiedad y tensión.
- Acudir a revisiones médicas periódicas.
Consulta a tu médico.










